miércoles, 24 de agosto de 2011
¿Porque nadie habla de mejora de la gestión en la función pública?
Seguimos con el discurso de siempre y, sinceramente, no lo entiendo. Parece que nadie tiene interés en la idea de que hay un amplio margen de ajuste del gasto público, simplemente, mejorando y optimizando los procesos. De hecho, es más que probable que no hiciera falta "recortar" nada del bienestar de los ciudadanos, si aplicáramos los conocimientos y las técnicas que ya se han aplicado hace tiempo en muchos sectores de la economía privada. Hace 25 años que me dedico a esto. Los conocimientos necesarios y las herramientas a aplicar están más que contrastadas y son las que aplican los países más desarrollados en estos temas, como pueden ser Japón y Alemania, que nos dan cien vueltas en productividad y calidad. Sostengo incluso que aplicando estas técnicas, no solo no empeorarían los servicios públicos, sino que incluso mejorarían. Es relativamente sencillo, laborioso, pero sencillo. Tomar unos pilotos, identificar los procesos clave, definirlos y establecer los indicadores para medirlos, analizar esos procesos en profundidad, identificar oportunidades de mejora, analizar a fondo las causas que las producen, diseñar acciones para corregir esas causas, ponerlas en marcha y medir los resultados. Si son positivos, generalizar esas acciones. Hay empresas, las más eficientes, que hacen de esta sistemática un hábito, incluso casi "una religión". Repito, hoy en día es sencillo abordar procesos de estas características. Entonces, ¿Por qué nadie quiere ponerle el "cascabel al gato"? ¿Es demasiado "poco vistoso" para interesar a los políticos? ¿Es el miedo a la resistencia del funcionariado? Si es así, no creo que sea mayor que la que va a haber con las futuras reducciones de salario en términos reales que van a sufrir (las congelaciones, de facto son reducciones en términos reales) ¿Es que piensan que los resultados no se verán más que en el largo plazo? Si es así deberíamos convencerles de lo contrario. Las empresas que se ponen a ello, suelen conseguir buenos resultados en plazos razonables ¿Es puro "dogmatismo"?, es decir, "si proviene del sector privado no puede ser bueno" ¿Es, simplemente, incompetencia? Sinceramente, no lo entiendo...a no ser que sea el miedo a que, con tanta "transparencia" como sería necesaria, más de uno quedara en evidencia...
viernes, 29 de julio de 2011
¿Deberíamos ir hacia una "meritocracia"?
El martes estuve en la presentación del libro de Pedro Schwartz. Xavier Sala i Martín introdujo al personaje y el libro y tengo que decir que fue muy interesante. El libro parte del momento en el que Jordi Sevilla le dice a Zapatero, después de una intervención del Presidente en el parlamento, que ha cometido un par de errores pero que no tiene importancia que, “en un par de tardes”, el le explicará todo lo que necesita saber sobre economía. El libro después se extiende en explicar algo que debería ser una evidencia, pero que no lo es. Para tomar decisiones en economía y hacerlo de forma acertada es necesario tener conocimientos profundos en la materia y, dos tardes, son claramente insuficientes. Sala i Martin ilustró el mismo concepto a través de una presentación muy pormenorizada del libro, que demostró que lo había leído con detenimiento; es decir, que hablaba con propiedad y teniendo un conocimiento profundo sobre lo que decía. En libro, además, se describen muchos ejemplos de que en este país en el ámbito político, en los últimos años, ha habido muchas decisiones que han sido tomadas por personas que tenían un “desconocimiento enciclopédico” sobre la materia en cuestión. Y esta es una de las principales razones, no ya de la crisis, sino de lo mal que la estamos gestionando. Me viene ahora a la cabeza una extraordinaria conferencia que Argandoña nos dio en el IESE hace algunos años, en la que sostenía que el creía que la “incompetencia manifiesta” había sido, al menos, tan importante como la falta de ética en el desencadenamiento de la crisis.
En cualquier caso, para una persona que ha dedicado y dedica una parte de su tiempo significativa a estudiar e investigar (sino, no se puede enseñar), es un alivio ver que no es el único que piensa que, uno de los principales problemas de España, es que hay demasiadas personas con demasiada responsabilidad y capacidad de tomar decisiones, a las que les falta mucho conocimiento para poder hacerlo bien. También es un consuelo certificar que hay personas que valoran el esfuerzo que significa eso, estudiar e investigar, y que creen que las personas que lo hacen son las que deben estar al frente de la toma de decisiones en cada campo.
¿Quiere decir eso que la solución es una “meritocracia”? No lo se. Seguramente hay politólogos y expertos en la función pública que deben tener más criterio que yo, pero supongo que entre eso y una exigencia mínima en el perfil se podría encontrar un buen enfoque.
En cualquier caso, para una persona que ha dedicado y dedica una parte de su tiempo significativa a estudiar e investigar (sino, no se puede enseñar), es un alivio ver que no es el único que piensa que, uno de los principales problemas de España, es que hay demasiadas personas con demasiada responsabilidad y capacidad de tomar decisiones, a las que les falta mucho conocimiento para poder hacerlo bien. También es un consuelo certificar que hay personas que valoran el esfuerzo que significa eso, estudiar e investigar, y que creen que las personas que lo hacen son las que deben estar al frente de la toma de decisiones en cada campo.
¿Quiere decir eso que la solución es una “meritocracia”? No lo se. Seguramente hay politólogos y expertos en la función pública que deben tener más criterio que yo, pero supongo que entre eso y una exigencia mínima en el perfil se podría encontrar un buen enfoque.
sábado, 23 de julio de 2011
Ayudar a los que van bien ... ¡para que vayan mejor!.
Sinceramente creo que todavía estamos lejos de haber hecho un buen análisis sobre las causas que nos han llevado a la situación actual y, por ello, es muy difícil que estemos acertando con las "recetas" para salir de ella. Y es muy importante, porque el centro de atención debe estar en las causas y no en sus repercusiones. Me parece totalmente lógico que la sociedad en general y los medios de comunicación estén, sobre todo, preocupados por el paro, pero los distintos gobiernos deberían estar ocupados en la creación de riqueza y no en el paro. Si estoy en lo cierto en mi visión de las cosas, en estos momentos en España se están produciendo dos cosas en paralelo.
Por un lado, un ajuste duro, realmente muy duro, en un modelo económico que estaba caduco. En España había un exceso de peso relativo de la economía centrada en actividades de muy poco valor añadido y que solo se mantuvieron gracias a la "hiperinflación" inmobiliaria y del consumo, basada en el crecimiento del endeudamiento, que nos hizo creer que éramos más ricos de lo que éramos. Cualquier negocio, por poco eficiente que fuera, funcionaba bien porque siempre había más demanda. De hecho, las únicas empresas que hicieron "sus deberes" (las menos) fueron las que no podían basarse en el mercado local para competir. Y llegó el parón (tenía que llegar) y toda esa economía debe reajustarse.
Por otro lado, una falta alarmante de proyectos empresariales innovadores, de futuro, con visión global y dimensión suficiente para "tirar" del país hacia adelante.
Es verdad, la consecuencia de todo esto es el paro, tanto por los empleos que se pierden, como por los que no se crean. Pero hay una consideración importante a realizar. No vamos a poder evitar el ajuste de esa economía de poco valor añadido, exceptuando aquellos casos en los que, inversiones importantes en productividad y tecnología nos permitieran hacer un cambio radical de planteamientos. Pero eso, que debería hacerse, provocará más paro y no menos. Que nadie piense que lo que estoy escribiendo es "sinónimo" de que España debe abandonar la industria y centrarse en los servicios y el ocio. Nada más lejos dela realidad. Creo firmemente que los países que tienen mayor capacidad para crecer y desarrollarse en los momentos de "vacas gordas", y que se sostienen mejor en los momentos de "vacas flacas", son los que tienen economías muy diversificadas. Si creo que durante muchos años hay algunos tipos de industria que tendrán muy difícil sobrevivir en Europa, salvo que se concentren en nichos de mercado de alto valor añadido y con proyección internacional. Y para poder abordar proyectos de esta naturaleza, se necesitan empresas grandes y con capacidad financiera para salir, es decir, algo bastante lejano a lo que la típica empresa española ha venido haciendo desde siempre. Y ahí deberían concentrarse todos los recursos. Hay en España excelentes empresas - que van bien - y que serían muy buenas plataformas para abordar proyectos de este tipo, pero que hoy en día son demasiado pequeñas. Seleccionar un conjunto de estas empresas, con buen producto, buena tecnología y equipos directivos formados y bien orientados y ayudarlas a crecer para alcanzar nivel internacional costaría mucho menos dinero y daría mucho más rendimiento en la creación de empleo que "enterrar" un montón de recursos para "malsostener" empresas que no tienen viabilidad en el futuro o para formar a trabajadores para que sigan sin encontrar empleo. Hace algunos años, desde Cecot se propuso una excelente idea en este sentido a la administración pública ... que, como otras muchas, quedó en "agua de borrajas". El problema es que esto el político, que suele moverse más por las apariencias que por el sentido común, no sabe como explicarlo. ¿Como vamos a ayudar a empresas que ya van bien? Pues sí, seguramente eso es lo que le iría mejor al país.
Por un lado, un ajuste duro, realmente muy duro, en un modelo económico que estaba caduco. En España había un exceso de peso relativo de la economía centrada en actividades de muy poco valor añadido y que solo se mantuvieron gracias a la "hiperinflación" inmobiliaria y del consumo, basada en el crecimiento del endeudamiento, que nos hizo creer que éramos más ricos de lo que éramos. Cualquier negocio, por poco eficiente que fuera, funcionaba bien porque siempre había más demanda. De hecho, las únicas empresas que hicieron "sus deberes" (las menos) fueron las que no podían basarse en el mercado local para competir. Y llegó el parón (tenía que llegar) y toda esa economía debe reajustarse.
Por otro lado, una falta alarmante de proyectos empresariales innovadores, de futuro, con visión global y dimensión suficiente para "tirar" del país hacia adelante.
Es verdad, la consecuencia de todo esto es el paro, tanto por los empleos que se pierden, como por los que no se crean. Pero hay una consideración importante a realizar. No vamos a poder evitar el ajuste de esa economía de poco valor añadido, exceptuando aquellos casos en los que, inversiones importantes en productividad y tecnología nos permitieran hacer un cambio radical de planteamientos. Pero eso, que debería hacerse, provocará más paro y no menos. Que nadie piense que lo que estoy escribiendo es "sinónimo" de que España debe abandonar la industria y centrarse en los servicios y el ocio. Nada más lejos de
domingo, 19 de junio de 2011
Lo más indignante, es ver ahora la indignación de los políticos con los indignados...
Esto era la"crónica de una muerte anunciada". Sinceramente creo que hemos estado todos errando en el análisis de lo que ha sucedido en las últimas semanas. Desde el principio, la mayor parte de los que han opinado sobre el movimiento de los indignados se ha centrado en intentar identificar un nuevo mensaje, "una nueva luz" que nos trasmitiera algun halo de eseranza respecto al futuro. Mi conclusión es que eso, ni se ha producido ni.... se producirá nunca. Dudo mucho que haya un nuevo mensaje que idear y promover sobre como deben hacerse las cosas en el futuro para mejorar la situación. Desde este punto de vista, creo que "todo está inventado". La declaración de los derechos humanos, las constituciones de los paises democráticos, los programas de la mayoría de los partidos políticos, y así podríamos seguir hasta el infinito, están llenos de mensajes bienintencionados, de mensajes que nadie discutiría, todos ellos diseñados y emtitidos por personas relevantes, seguramente con un alto nivel de preparación y después de un importante esfuerzo de reflexión. Así que esperar del movimiento de los indignados un mensaje distinto, un mensaje nuevo de esperanza, con un mínimo de "cara y ojos", es sencillamente una quimera, solo alimentada por la necesidad de muchos de encontrar luz donde hoy solo ven oscuridad. Es decir, que en mi opinión, el movimiento de los indignados, ha sido más una ilusión que hemos querido ver, que una realidad. Y no opino eso solo desde que pasó lo del Parlament. Para mi, fue simplemente una confirmación de expectativas. Y no me sirve que me digan que al principio era una cosa y luego se fue deteriorando. A mi no me parece que ocupar el espacio público, vulnerando los derechos de los ciudadanos que tienen un comercio o los de los simples "ciudadanos de a pie" que quieren darse un paseo por los lugares más emblemáticos de sus respectivas ciudades, sea una buena forma de empezar. Esa actitud hizo que el mensaje no fuera creible desde el primer momento. No me parece que haya mucha diferencia entre estos "indignados" y los típicos políticos que prometen luchar "justicia social" en las campañas, mientras no paran de autoasignarse privilegios. Si de verdad quieren que el mensaje sea creible, si de verdad quieren que creamos que buscan una democracia más real, deberían ser los primeros en dar ejemplo con su actitud.
Por cierto, la última parte de este post va hacia los políticos, especialmente, hacia aquellos que alabaron al inicio el movimiento y, desde hace una semana, lo critican por lo que paso en el Parlament. Su actitud me parece la más repugnante de todas. Mientras no les afectó directamente, había que ser respetuosos con el movimiento. Daba igual, como ya he comentado, que se pisotearan durante más de un mes los derechos de comerciantes y paseantes. Total, son solo eso, "simples ciudadanos". Ah! pero ahora lo han vivido en sus "propias carnes" y claro, ya no es lo mismo. Una vez más, una muestra de que el político cree que tiene más derechos que los simples ciudadanos. Ahora se justifica todo lo que hace unos días era injustificable, más Mossos, más contundencia y mano dura, etc...Lo dicho, repugnante.
Por cierto, la última parte de este post va hacia los políticos, especialmente, hacia aquellos que alabaron al inicio el movimiento y, desde hace una semana, lo critican por lo que paso en el Parlament. Su actitud me parece la más repugnante de todas. Mientras no les afectó directamente, había que ser respetuosos con el movimiento. Daba igual, como ya he comentado, que se pisotearan durante más de un mes los derechos de comerciantes y paseantes. Total, son solo eso, "simples ciudadanos". Ah! pero ahora lo han vivido en sus "propias carnes" y claro, ya no es lo mismo. Una vez más, una muestra de que el político cree que tiene más derechos que los simples ciudadanos. Ahora se justifica todo lo que hace unos días era injustificable, más Mossos, más contundencia y mano dura, etc...Lo dicho, repugnante.
sábado, 11 de junio de 2011
Aprendiendo de la experiencia
Hoy he cerrado los dos cursos del Executive MBA de IE Business School. En conjunto una excelente experiencia académica, profesional y humana. Una vez más, he podido constatar que hay un muy buen nivel general entre los alumnos. Son buenos profesionales, personas todas ellas inteligentes y competentes. Me llevo una muy buena impresión del trabajo realizado por los alumnos, lo que me ha permtido aprender muchas cosas. Obviamente, espero que a ellos también ;).
Ha sido también una oportunidad para comprobar que, además de las materias que enseñamos - importantes todas ellas - el desarrollo de habilidades para la gestión es también crítico. El trabajo en equipo, el liderazgo, las habilidades sociales se han puesto especialmente a prueba y deben enseñarnos muchas cosas.
Por último, la experiencia también ha sido humanamente muy enriquecedora. Finalmente, lo más importante que podemos aprender es que, un conjunto de personas con tanto talento, capacidad y valores, deben ser capaces de conseguir que, finalmente, la experiencia de haber pasado por un programa como este sea positiva para todos, para el 100%. Espero que sea así.
En conjunto, como siempre, un lujo tener la oportunidad de enseñar en una escuela como IE Business School
Ha sido también una oportunidad para comprobar que, además de las materias que enseñamos - importantes todas ellas - el desarrollo de habilidades para la gestión es también crítico. El trabajo en equipo, el liderazgo, las habilidades sociales se han puesto especialmente a prueba y deben enseñarnos muchas cosas.
Por último, la experiencia también ha sido humanamente muy enriquecedora. Finalmente, lo más importante que podemos aprender es que, un conjunto de personas con tanto talento, capacidad y valores, deben ser capaces de conseguir que, finalmente, la experiencia de haber pasado por un programa como este sea positiva para todos, para el 100%. Espero que sea así.
En conjunto, como siempre, un lujo tener la oportunidad de enseñar en una escuela como IE Business School
martes, 24 de mayo de 2011
Si no queremos depender de "los terribles mercados financieros", es fácil ... no nos endeudemos!
Arrecian las críticas a los "terribles mercados financieros", perfectas excusas, perfectos "demonios" a los que echar la culpa de todos nuestros males. La última "perla" que he escuchado, de una persona dogmática donde las haya, que se las da de "profunda", opina sobre todo y no tiene ni idea de casi nada, es que "no debemos permitir que sean los mercados los que nos impongan el calendario electoral". ¡Y es que son unos descarados estos mercados! ¡pretender que nosotros cumplamos con nuestros compromisos de pago! Y encima, ¡se atreven a decirnos que no nos van a dejar más dinero, o que si lo hacen quieren que les paguemos los intereses más caros! ¡Claro que no! ¡La sociedad española tiene que plantarse ya! ¡Hay que exigirles que nos dejen el dinero que queramos y en las condiciones que nosotros impongamos!... Como si realmente pudiéramos hacer algo para evitar que, quien tiene el dinero, decida a quien quiere prestárselo y a quien no, en que condiciones quiere hacerlo y que reclame lo que nosotros nos hemos comprometido a devolverle, cuando los compromisos vencen, que debería ser lo más normal del mundo. Sino queremos depender de los mercados financieros es fácil, reduzcamos nuestro endeudamiento y cumplamos nuestros compromisos de pago y no tendrán ninguna capacidad para condicionarnos. Cuando intentas utilizar estos argumentos, siempre salen los que no tienen ni idea, y te hablan de que el nivel de endeudamiento del país no es tan alto, porque solo es algo superior al 60% del PIB, cuando en otros países es mucho más alto. Como si eso quisiera decir algo. En mi opinión habría que ir cambiando ya esos indicadores tan obsoletos. El nivel de endeudamiento que puede asumir un país no depende de su PIB, como se ha podido comprobar, sino de su capacidad de asumir el pago de los intereses y el retorno del principal, cuando hay que reducirlo. No todas las economías son igual de productivas, así que comparar niveles de endeudamiento respecto al PIB no sirve de nada... Por cierto, para los amantes de la "demonización" de los mercados, ¿alguna vez han reflexionado un poco sobre quienes son esos mercados? ¿De verdad alguien se cree que son cuatro financieros hiperricos y profundamente malvados? Pues no, los dueños del dinero son los pensionistas y, en general, los ahorradores de todo el planeta, que tienen todo el derecho del mundo a exigir su dinero y las rentabilidades que les han prometido. Es verdad que son otros los que los gestionan, y estoy con los que reclaman más transparencia y más ética en esa gestión. Pero no nos equivoquemos, esa transparencia y esa ética no impedirían que tuviéramos que devolver lo que nos han dejado... cuando toca y con los intereses correspondientes...
Es desesperante, siguen sin "enterarse de la película"...
Lo peor de estas elecciones no es la total falta de autocrítica de los que han perdido, sino que los que han ganado, creen que ha sido por sus "bondades" y no por la falta de credibilidad de sus oponentes. Los argumentos de PSC y PSOE especialmente, son sinceramente ridículos. Que si el electorado ha hecho un giro a la derecha, que han perdido precisamente por querer hacer políticas de derechas,... en fiin una sarta de tonterías para no reconcer su falta absoluta de sinceridad y de reconocimiento en los planteamientos - ¿aún siguen "alucinando en colores" con los brotes verdes? - y la falta total de liderazgo y propuestas concretas para salir de la crisis.
Por el otro lado, casi lo mismo ¿De verdad alguien se cree que le han votado por lo bien que ha planteado sus alternativas? Desde luego, espero que, una vez acabadas las elecciones, los que deben hacerlo, empiecen a plantear las cosas de verdad como son, empiecen a hacer la pedagogía necesaria y a actuar, sobre todo, "tomando el toro por los cuernos" y predicando con el ejemplo. A lo peor, a algunos se les ocurre que es mejor no hacer nada hasta las próximas elecciones, para no desgastarse...
Por el otro lado, casi lo mismo ¿De verdad alguien se cree que le han votado por lo bien que ha planteado sus alternativas? Desde luego, espero que, una vez acabadas las elecciones, los que deben hacerlo, empiecen a plantear las cosas de verdad como son, empiecen a hacer la pedagogía necesaria y a actuar, sobre todo, "tomando el toro por los cuernos" y predicando con el ejemplo. A lo peor, a algunos se les ocurre que es mejor no hacer nada hasta las próximas elecciones, para no desgastarse...
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