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miércoles, 5 de septiembre de 2012

Oportunidades de mejora

Siguiendo con la idea de que no vale la pena quejarse y auto compadecerse constantemente de lo mal que estamos, voy a iniciar una serie de post con la única pretensión de aportar algunas ideas prácticas de cosas que creo que podríamos hacer para mejorar la situación, para hacer solo las cosas que son necesarias y, si es posible, para hacerlas de la mejor manera posible. Tanto si es por dejar de hacer algo que no sirve para nada, como por hacerlo mejor, con más calidad, más rápido y/o más barato, eso mejorará nuestra competitividad y, por tanto, contribuirá a mejorar la situación del país. Intentaré desarrollar mínimamente una sola idea por post (aunque hoy empezaré con dos por ser el primer día) e intentaré que sea siempre algo del "dominio general", no demasiado específicas de un sector o empresa. Ahí van las dos primeras ideas/oportunidades de mejora "prácticas":

- La primera responde a la siguiente pregunta ¿Os habéis preguntado alguna vez porque tenemos dos documentos de identidad, DNI y pasaporte? ¿No sería suficiente con uno? De hecho, hay muchos países donde solo existe uno. Probablemente, deberíamos eliminar el DNI e incorporar su nº, suponiendo que es necesario, al pasaporte o unificar los dos números. ¿Os imagináis la cantidad de tiempo y materiales que se ahorraría el país? Amén de que los ciudadanos nos ahorraríamos tener que llevar un documento encima, los tramites para la renovación y muchos problemas, si es que lo perdemos. Eso sí, habría que modernizar el pasaporte, que parece más un documento del siglo XIX que del siglo XXI.

- La segunda responde a esta otra pregunta ¿Cuantos de vosotros, tiráis directamente los extractos de la cuenta bancaria que os llegan a casa, antes o inmediatamente después de abrir el sobre? Es bastante absurdo, porque además suelen contener información que hemos procesado nosotros mismos unos días antes a través de la plataforma on-line y, por tanto, ya conocemos. Además, la podemos consultar cuando queramos. Puedo entender que haya personas que si la necesiten porque no trabajan on-line, pero los bancos podrían dar la opción al cliente de decidir si la quiere o no. Los bancos ahorrarían un montón de dinero y podrían dejar de cobrarnos alguna comisión que otra y nosotros no tendríamos que tirar todo ese papel, con el consiguiente impacto positivo para el medio ambiente.

La semana siguiente, más.

jueves, 30 de agosto de 2012

Hace falta un Ministerio de la eficiencia


Vuelta de vacaciones y momentos de muchos cambios. De entrada del 16 de septiembre al 22 viajo a Montevideo y Lima a dar un seminario sobre lean management con un fuerte acento en el sector servicios (http://www.uruguay.altagerenciaonline.com/). La verdad es que es hasta cierto punto paradójico. El tema del lean management empieza a generar mucha expectación en esos países, que en estos momentos están en crecimiento. Sin embargo en el nuestro parece no merecer demasiada atención, especialmente en el ámbito de las administraciones públicas en las que, en este momento, sería una "bendición del cielo". Para los neófitos, una breve explicación permitirá ilustrar esta aseveración. La traducción literal del término lean es "magro", es decir, sin grasa. El principio básico del lean management es entregar al cliente/usuario aquello que ha pedido, en el momento que lo ha pedido, en las cantidades que ha pedido y al coste más óptimo posible, a través de la eliminación de todo aquello que no añade realmente valor, es decir "eliminando la grasa del sistema" que en el lenguaje lean se llama "Muda". Eso quiere decir que no vale bajar los costes reduciendo prestaciones o calidad del producto/servicio sino que hay que hacerlo sin que se pierda ninguna característica básica ¡Vaya! igualito que aquí. Ahora en serio, quizás el problema está en el "como". La filosofía lean requiere algunas cosas para las que me parece que nuestros gobernantes no tienen tiempo, como puede ser disponer de información objetiva. Por poner un ejemplo, en la filosofía lean nunca se admitiría hacer cosas como reducir los costes de todos los hospitales públicos y concertados en un mismo porcentaje (cosa que aquí sí se ha hecho). Lo primero que se haría es definir y hacer públicos unos indicadores objetivos de eficiencia. No son difíciles de diseñar en implantar. De hecho muchos hospitales (yo diría que casi todos) los manejan internamente. Cosas como el coste/cama, el coste/hora de quirófano, las listas de espera por especialidad, etc. son cosas perfectamente medibles. Una vez se hubieran medido y comparado esos indicadores, se hubieran podido establecer unos objetivos para cada centro, con la gran ventaja de que al ser un sector en el que no se compite, los centros menos eficientes podrían aprender con rapidez de los mejores. Además de que  la visión de conjunto, hubiera permitido percibir que, por ejemplo, hay hospitales con capacidad infrautilizada en algunos servicios, mientras que en otros muy cercanos hay listas de espera de varios meses. Un simple cambio de los pacientes de uno a otro centro (reitero que son muy cercanos) significaría, sin coste adicional alguno, una gran mejora del servicio. Pero claro, para esto hace falta rigor, conocimiento, humildad para aprender, mentalidad abierta, trabajo en equipo, visión a largo plazo, etc. y de eso me parece que lamentablemente no vamos muy sobrados. Es curioso pero la propia administración pública tiene un ejemplo paradigmático al que al parecer no se le ha prestado mucha atención. Hace poco más de un mes tuve que renovar DNI y pasaporte a un mismo tiempo, procesos que hace unos años me hubieran llevado a tener que soportar algunas colas, algún mes de espera y tramites relativamente engorrosos. Sin embargo, esta vez reservé por Internet (era la primera vez que lo hacía) un viernes para el martes siguiente, acudí a la comisaría correspondiente y en menos de media hora ya tenía los nuevos documentos en mi mano. No se quien fue el responsable de rediseñar el proceso anterior para establecer el actual pero si por mi fuera, sería a la persona a la que nombraría Ministro de la eficiencia, cargo que me acabo de inventar, pero que me parece que sería mucho más útil que otros muchos que en estos momentos se me ocurren.

viernes, 11 de mayo de 2012

Algunas claves para el éxito

Hoy he acabado dos programas en el executive MBA de IE Business School. Las dos sesiones, algo más largas de lo habitual, han estado dedicadas a la presentación de los trabajos que los alumnos han realizado en grupo. Tremenda la calidad!!! Realmente impresiona ver como un grupo de ejecutivos de perfiles bastante heterogéneos, en conjunto, pueden hacer cosas de tanto nivel, en relativamente poco tiempo. Creo que esto en si mismo merece una reflexión. Hay tres aspectos destacables de la experiencia que se repiten todos los años y que, además he podido "experimentar en mis propias carnes" en ámbitos bien distintos: La primera es que tener retos concretos, en un espacio de tiempo determinado, es en si mismo motivador. La segunda es que la heterogeneidad de los perfiles enriquece el resultado. Es cierto que probablemente, dificulta la coordinación y hace algo más lento el proceso, pero la calidad del resultado, sin ninguna duda, mejora ostensiblemente. La heterogeniedad te aporta puntos de vista diferentes pero, sobre todo, te ayuda a madurar, modelar y solidificar los propios. La tercera es la más obvia, para poder obtener un resultado de calidad, hace falta que los integrantes del grupo tengan los conocimientos y experiencia  adecuados. Ha sido bastante habitual en los últimos años, en muchos ámbitos, ver como se infravaloraba el "oficio" a la hora de asignar responsabilidades de dirección o gobierno. Y a mi me parece que es esencial. Por supuesto, creo que un directivo bien preparado puede cambiar de sector de actividad y tener éxito, aunque previamente no tenga "oficio", pero eso solo será verdad si tiene la humildad y la capacidad de aprendizaje suficiente para adquirirlo.
Como decía al principio, yo mismo he tenido la oportunidad de estar en el "vértice" de algunas organizaciones en las cuales no tenía experiencia previa y creo que puedo afirmar que, los retos estimulantes, equipos competentes y heterogéneos y humildad para aprender el "oficio", son elementos indispensables para el éxito... y no puedo acabar sin dejar un crítica para nuestros políticos. ¿Os habéis parado a pensar? lo que hacen es justamente lo contrario: Falta de visión /retos de futuro motivantes, equipos homogéneos con un único punto de vista (muchas veces, definido muy lejos de donde están los problemas) y falta de oficio en casi todos los ámbitos, salvo honrosas excepciones...
En fin, acabo por un lado mis viajes frecuentes a Madrid por este trimestre y el lunes... a Sao Paulo, a trabajar y a explorar nuevos retos y oportunidades.